Un utility token es un token cuyo propósito principal es habilitar el uso de un producto o protocolo (por ejemplo, pagar comisiones, acceder a funciones o incentivar participación).
En palabras simples
- No representa necesariamente propiedad de una empresa.
- Su valor suele depender de demanda de uso y de tokenomics.
- Puede convivir con tokens de gobernanza (o ser el mismo token, según diseño).
Riesgos y matices
- La utilidad puede ser débil o sustituible.
- Incentivos mal diseñados pueden crear presión vendedora.
- La narrativa puede no sostenerse si el producto no tiene adopción.